miércoles, 17 de junio de 2009

LA ULTIMA CARTA

Era noche cerrada la ultima taberna que recuerdo es aquella dodnde por gracia del nectar dporado de los dioses perdi mi consciencia, la agresividad me corria por las venas, mi coraón enegrecido de ira clamaba venganza; no es por presumir pero mi inteligencia era superior a la del resto de la gente y no se veia afectada por mi lastimosa enfermedad que implantaba esa agresividad en las venas, Porque ¿diganme ustedes sino es una enfermedad el abusar del whiskey o del absenta?.A cada paso mi cerebro recordaba cada vez que ellos abusaron de mi, solo porque segun ellos era diferente;¡MENUDAS CHORRADAS!...Esto me llenaba de ira y de odio, estos dos sentimientos mezclados con las grandes dosis de agresividad que por mis venas corrian me hacian ser extremadamente fuerte y violento, tanto como para cobrarme algunas vidas de aquellos que me hicieron vejaciones.Y al girarla esquina en aquella tabernaoscura, alli amparados en la mas estrema oscuridad estaban ellos, mis vejadores, mis abusadores; entre en aquella taberna y los abusos y vejaciones dieron comienzo, pero esta vez ya no me importaba,porque sabia quejamas los volveria a sufrir,entonces saqu del bolsillo de mi capa los dos revolvers que llevava como amantes, la caraa de los de alli presentescambio por completo, pasaron de las risas y alegrias que les producian las vejaciones que cometian hacia mi y ahora su cara irradiaba un temor, en sus ojosse podia observar el miedo que les producia mi imagencon mis dos amantes cargados y yo afectado por mi enfermedad coleica.Aquel miedo que desprendian sus ojos, tengo que reconocer que me producia un intenso placer que jamas había experimentado, era mucho mayor que una sensaciob orgasmica,legaba a tales extremos que me seria imposible describir en esta, mi ultima carta.
Tenia como premisa contar hasta seis antes de empezar cualquier actividad, y lo hice tambien antes de comenzar aquellamasacre que tenia como objetivo mi esperda venganza, y esque como sabra el lector "lavenganza es un plato que se sirve bien frio" y cincuenta ycinco años había esperado yo para darles el primer plato.
Conte hasta seis, uno...dos...tres...cuatro...cinco...y seis y de sus labios no salio ni una sola palabra de disculpa, nadie me mostro su arrepentimiento fue una pena porque estaba dispuesto a perdonar a aquel me me lo pidiera, pero como ya he dicho nadie lo hizo, asique empeze a disparar quince muertos todas as balas directas al craneo, la risa que me entro y el placer de ver los sesos derramados de aquellos que me habian amargado mi exitencia me produjo hasta la eyaculacion.Pero los efectos de mi enfermedad disminuyeron y vi auqella masacre horrorizado quince personas muertas, y los habñia matado yo, en aquel momento no se si fue bondad o pena lo qu se apodero de mi pero coji un folio y una pluma, y escribi esto y empeze a contar de nuevo,aun quda una bala. uno...dos...tres...cuatro...cinco...seis PUM!!!!!!!!!!!!!!

lunes, 27 de abril de 2009

CHILLIDOS

De madrugada oisteeis aquel chillido metalico
del cerrojo de vuestra celda
chillido por un maestro, por un soldado, por un obrero
era la señal de la muerte, la señal de vuestra pena

En busca del sol alzasteis vuestra mirada,
pero una noche crrada solo encontrasteis,
chillidos por una maestra, por una soldado, por una obrera,
la ultima etapa de vuestra vida culminasteis

Ejercitos de pobres en carceles afinados,
esperando la hora de volver con su familia.
Chillidos por unos maestros, unos soldados, unos obreros
Tristes ilusiones que dia a dia provocan su perdida

En vuestra inteligencia cayo su yugo, cayeron sus flechas.
el yugo y las flechas de su ignorancia.
Chillidos por unas maestras, unas soldados, unas obreras.
Las flechas se clavaron matando la inocencia.

Chillido de un maestro
chillido de una maestra
que combatieron la ignorancia con goma y lapicero,
libros, textos, panfletos que motivaron su encarcelamiento,
a ellos no les comvenia que supeiran esto o lo otro.

Chillido de un soldado, chillido de una soldado,
el aire lleve a un el sonido de tu bala,
tus canciones de libertad se oyen aun en el viento
tu fusil combatio su oscuro futuro

Chillido de una obrera, chillido de un obrero,
su martillo intento romper el yunque de su represion,
la mano derecha callo sobre tu cuerpo,
llevandote cara a tu asesino sin compasión

Gritos, llantos , plegarias de compasion
se oyeron en la madrugada,
un ultimo chillido oisteis, el de su bala en el viento,
viento de muerte, de dolor, viento de pena

La muerte los visito al amanecer,
chillidos de pena, de rabia,
el viento de su garganta los hacia nacer
cayeron al suelo derribados por el odio en forma de bala

Blanca luna llena de lagrimas,
que en este tiempo te llevaste tantas ideas,
rojo sol de sangre,
sangre de altura y libertad,
sangre que abrasaste







escrito el 08-06-2007